Descripción de la tarea
Utilizando como valores normales los que aparecen en la tabla que se encuentra debajo de este texto, debes averiguar la dolencia que sufren 6 pacientes distintos, a partir de los datos que se recogen en sus análisis de sangre y orina.
En la tabla se presentan los datos que corresponden, tanto a las células sanguíneas como a las sustancias más representativas de sangre y orina. Observa que los valores normales para los hematíes, hemoglobina y valor hematócrito son diferentes para un hombre y para una mujer. El resto de los valores son, para ambos, iguales.
- Compara los datos de cada análisis con los datos de la tabla de los valores normales. Observa las diferencias en cada caso y descubre el tipo de enfermedad que podría corresponder a cada paciente. Cuando estés seguro de la enfermedad que le corresponde a cada uno anótalo, para posteriormente publicarlo en tu blog.
- Posteriormente, utilizando como herramienta la información que se puede obtener a través de Internet, debes descubrir qué función cumple cada una de las células que aparecen en la tabla. Una vez descubierta su función, realiza un vocabulario, que publicarás en el blog, ordenando alfabéticamente cada nombre. Inserta en ese vocabulario el significado de adenopatía, agranulocitosis, arteriosclerosis, cirrosis, hepatopatía, nefritis, policitemia y septicemia.
HEMATÍES. Los hematíes son las células sanguíneas que contienen en su interior la hemoglobina. Los hematíes son los principales portadores de oxígeno a las células y tejidos del cuerpo. Tienen una forma bicóncava para adaptarse a una mayor superficie de intercambio de oxígeno por dióxido de carbono en los tejidos. Además su membrana es flexible lo que permite a los glóbulos rojos atravesar los más estrechos capilares.
HEMOGLOBINA. La hemoglobina es una proteína que contiene hierro lo que le da el color rojo a la sangre, por ello el nombre de glóbulos rojos o Eritrocitos: eritro (rojo) + citos (células).
LEUCOCITOS. Los glóbulos blancos o leucocitos son células de defensa que circulan por el torrente sanguíneo. Existen varios tipos: neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos. El valor total agrupa a la suma de todos ellos; si uno de estos tipos está elevado o disminuido, puede afectar a la cifra global.
BASÓFILOS. Los basófilos suelen tener un comportamiento similar a los eosinófilos.
EOSINÓFILOS. Los leucocitos eosinófilos se llaman así por el color rojo en el que aparecen al microscopio por una tinción con eosina. Suelen estar elevados en ciertas enfermedades causadas por alergia o por infecciones parasitarias.
NEUTRÓFILOS. Los leucocitos neutrófilos son los más numerosos y porcentualmente los más significativos que se encuentran. Su función es la fagocitosis que se entiende como si fuera una absorción y digestión de sustancias extrañas (bacterias, cuerpos extraños, tejidos etc, ...). Las formas inmaduras que aparecen cuando hay un estímulo intenso medular para su producción se llaman cayados (por la forma del núcleo); suele indicar la existencia de actividad intensa de las defensas contra infecciones por bacterias.
LINFOCITOS. Los leucocitos mononucleados son los linfocitos y los monocitos. Tienen un núcleo celular único y pequeño. Sus funciones son las combatir infecciones virales y bacterianas crónicas.
MONOCITOS. Ídem a lo anterior.
PLAQUETAS. Las plaquetas son células producidas por los megacariocitos en la médula ósea mediante el proceso de fragmentación citoplasmática, circulan por la sangre y tiene un papel muy importante en la coagulación. Para ello forman nudos en la red de fibrina, liberan substancias importantes para acelerar la coagulación y aumentan la retracción del coágulo sanguíneo. En las heridas las plaquetas aceleran la coagulación, y además al aglutinarse obstruyen pequeños vasos, y engendran substancias que los contraen.
ADENOPATÍA.
Las adenopatías consisten en un aumento de tamaño de los ganglios linfáticos debido generalmente a un proceso infeccioso o tumoral.
Se manifiesta como el aumento en más de 2 cm del volúmen del ganglio o la palpación de ganglios en zonas en las que no es habitual.
Podemos diferenciar entre adenopatía aguda y crónica.
La primera es aquella que presenta menos de 10 días de evolución y la segunda, más de 30 días.
La adenomegalia puede ser localizada, cuando afecta a un solo ganglio o zona, por ejemplo en la región cervical o en las axilas, o generalizada si afecta a dos o a más zonas o regiones.
Las infecciones víricas y neoplasias tipo linfoma o leucemia suelen cursar con adenopatías generalizadas, mientras las adenopatías localizadas pueden deberse a metástasis tumorales (mama/axila), aunque también pueden aparecer en infecciones (tuberculosis, mononucleosis infecciosa, etc).
AGRANULOCITOSIS.
Enfermedad aguda grave caracterizada por la notable disminución o ausencia de leucocitos de la serie mieloide asociada a ulceraciones necróticas en boca faringe y otras mucosas y de la piel. Es producida ordinariamente por preparaciones sedantes a base de aminopirona y barbitúricos y con menos frecuencia por compuestos sulfamídicos, arsenicales, benzol, radioterapia, etc.
Sinónimos: neutropenia maligna; angina agranulocítica; granulocitopenia primaria.
ARTERIOSCLEROSIS.
Es un endurecimiento o estrechamiento de las arterias. Las arterias son tubos que llevan sangre y oxígeno al corazón, cerebro y otras partes del cuerpo. La aterosclerosis puede comenzar en la infancia y progresar lentamente conforme la persona crece. En algunas personas, esta enfermedad progresa más rápidamente. Es una enfermedad que se observa con mayor frecuencia en personas mayores de 45 años y es más común en hombres. Después de la menopausia, las mujeres también tienen el mismo riesgo que los hombres. La aterosclerosis es un problema médico que puede favorecer:
- Enfermedad arterial coronaria
- Infarto cerebral
- Angina abdominal (dolor) e infarto intestinal (coágulo de sangre en los intestinos)
- Aterosclerosis de las extremidades. La disminución del flujo sanguíneo en las piernas puede llevar a claudicación intermitente
- Otras enfermedades como aneurismas aórticos.
CIRROSIS.
La cirrosis hepática es una enfermedad crónica del hígado, consistente en la muerte progresiva del tejido hepático normal y su sustitución por tejido fibroso, lo que lleva a:
- incapacidad del hígado para ejercer sus funciones de detoxificación del organismo (insuficiencia hepática).
- fenómenos de sangrado (coagulopatía).
- aumento de presión en la vena porta, que causa acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y dilatación peligrosa de las venas del esófago (varices esofágicas), que si se rompen pueden producir una hemorragia digestiva severa.
- alteraciones del cerebro, con somnolencia y desorientación debidos a la circulación de amoníaco en sangre (encefalopatía hepática).
HEPATOPATÍA.
El término "enfermedad hepática o hepatopatía" se aplica a muchas enfermedades y trastornos que pueden hacer que el hígado funcione mal o no funcione y que se detectan por medio de pruebas de función hepática con resultados anormales.
NEFRITIS.
La nefritis intersticial es un trastorno de los riñones. Los riñones filtran los desechos y el líquido en exceso que hay en el cuerpo. La nefritis intersticial disminuye la capacidad de los riñones para filtrar bien.
La nefritis intersticial es una condición grave pero puede tratarse. Sin embargo, en algunos casos raros, puede causar insuficiencia renal. En la insuficiencia renal, los productos de desecho y el líquido en exceso se acumulan y pueden causar problemas en el corazón, cerebro, pulmones y otros órganos.
POLICITEMIA.
La policitemia es un trastorno en el cual hay demasiados glóbulos rojos en la circulación sanguínea. Es el opuesto de la anemia, que ocurre cuando hay escasez de glóbulos rojos en la circulación. La policitemia también se denomina plétora (aumento excesivo de sangre).
SEPTICEMIA.
Es la presencia de bacterias en la sangre (bacteriemia) y suele estar asociada con una enfermedad grave.La septicemia es una infección grave, potencialmente mortal que empeora en forma rápida y que puede surgir de infecciones en todo el cuerpo, incluyendo infecciones en los pulmones, el abdomen y las vías urinarias. Puede aparecer antes o al mismo tiempo de infecciones óseas (osteomielitis), del sistema nervioso central (meningitis) u otros tejidos.









